Dia 4/10 San Francisco de Asís (religioso, blanco)
[col][lect][ofre][pref][com][despcom]
Francisco, el hombre de Dios, dejó su casa, abandonó su herencia y se hizo
pobre y desvalido; pero el Señor se hizo cargo de él.
Vir Dei Francíscus relíquit domum
suam, dimísit hereditátiem suam, inops et pauper
factus est; Dóminus autem assúmpsit eam.
Oremos:
Dios nuestro, que otorgaste a san Francisco de Asís la gracia de seguir
gozosamente a Cristo en una vida de pobreza y humildad, haz que, a ejemplo
suyo, nuestra preocupación esencial en esta tierra sea la de amar y seguir a tu
Hijo, Jesucristo, que vive y reina contigo...
Amén.
Por Cristo, el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo
Lectura de la carta del apóstol san
Pablo a los Gálatas
6, 14-18
Hermanos: No permita Dios que yo me gloríe
en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo
está crucificado para mí y yo para el mundo. Porque en Cristo Jesús de nada
vale el estar circuncidado o no, sino
Para todos los que vivan conforme a esta norma y también para el verdadero
Israel, la paz y la misericordia de Dios. De ahora en adelante, que nadie me
ponga más obstáculos, porque llevo en mi cuerpo la marca de los sufrimientos
que he pasado por Cristo.
Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes. Amén.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo
Responsorial
Del salmo 15
Tú, Señor, eres mi herencia.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi
refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me
ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos.
Tú, Señor, eres mi herencia.
Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con
él a mi lado jamás tropezaré.
Tú, Señor, eres mi herencia.
Enséñame el camino de la vida, sáciame
de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a ti.
Tú, Señor, eres mi herencia.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado a
los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.
Has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla
Ý Lectura del santo Evangelio según san Mateo
11, 25-30
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús exclamó:
"¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has
escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente
sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien!
El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el
Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo
quiera revelar.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo los
aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde
de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave, y mi carga
ligera".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Acepta, Señor, nuestros dones y prepáranos a
celebrar el memorial de la pasión de tu Hijo, que tan honda huella dejó en el
alma y en el cuerpo de san Francisco.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Acción de los santos en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, nuestro deber y
salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios
todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque con la vida de tus santos, enriqueces a tu Iglesia con formas siempre
nuevas de admirable santidad, y nos das pruebas indudables de tu amor por
nosotros; y también, porque su ejemplo nos impulsa y su intercesión nos ayuda a
colaborar en el misterio de la salvación.
Por eso,
ahora nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y santos
diciendo:
[Misa]
Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los
cielos.
Beáti páuperes spíritu,
quóniam ipsórum est regnum caelórum.
Oración
después de la Comunión
Oremos:
Señor, que esta sagrada comunión nos haga amar profundamente a Cristo y a los
hombres para que, a ejemplo de san Francisco de Asís, procuremos sin cesar el
bien de nuestros hermanos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
.